
Un cuento zen
Cuenta una historia taoísta que un anciano cayó accidentalmente en los rápidos del río llevándolo a una alta y peligrosa cascada. Los espectadores temieron por su vida. Milagrosamente, salió vivo e ileso, río abajo al final de la cascada.
La gente le preguntó cómo logró sobrevivir . “Yo me adapté al agua , no el agua a mí . Sin pensar, me dejé moldear por el agua . Hundiéndome en la corriente , salí con la corriente. Así es cómo sobreviví "
La gente le preguntó cómo logró sobrevivir . “Yo me adapté al agua , no el agua a mí . Sin pensar, me dejé moldear por el agua . Hundiéndome en la corriente , salí con la corriente. Así es cómo sobreviví "
5 comentarios:
Que bello cuento zen, increible la moraleja que encierra...la filosofía oriental emana tanta sabiduria que es dificíl resistirse a ella.
Un saludo
Buena filosofía, Yuriko chan.
Saludos
¡Puff! Que bello cuento y cuanto guarda para hacernos pensar.
Besos, Rosna.
Amiga Rosna.
No tengo idea de la cultura zen, pero quizá, ese anciano del que habla tu cuento, no cayó al rio accidentalmente.
Cada vez estoy mas convencido de que las cosas no ocurren por casualidad.
Saludos de sol de otoño.
Me gusta que les guste , estos cuentos breves .
Para mí es un camino ... camino de libertad .
Un abrazo muy fuerte
Rosna
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