31 de julio de 2009

Un cuento Zen



Un hombre estaba remando en su bote, corriente arriba, durante una mañana muy brumosa. De repente vio que otro bote venía corriente abajo, sin intentar evitarle. Avanzaba de forma tan directa hacia él que comenzó a gritar: - “¡Cuidado! ¡Cuidado!”, pero aún así , el bote le dio de lleno , y casi lo hizo naufragar. El hombre estaba muy enfadado y empezó a gritar a la otra persona, para que se enterara de lo que pensaba de ella. En ese momento pudo observar el bote más de cerca. Fue precisamente allí donde se dio cuenta que estaba vacío.

Buen fin de semana para tod@s
Rosna

5 comentarios:

María dijo...

Hola Rosna.

Bonito cuento. Mis mejores deseos de un fin de semana tranquilo y feliz.

Besos de jazmín de la huerta de Murcia.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Cuento de los de antes, Rosna, de los de antes.

Vergónides de Coock dijo...

Buena Rosna, me has despertado la imaginación. Suerte.

Rosna dijo...

Gracias por sus mensajes .
Isis me alegra que te guste
Que maravilloso huelen esos jazmines .

Sanchéz san , a mí me gustan los "cuentos " ,las fábulas y me gusta ser lo suficientemente flexible .
Salud2s cordiales

Ohhh ... Basurero san ,okaeri ...
Gracias por pasar por aquí ...y lo sigo desde mi silencio

Feliz fin de semana para Tod@s !!!

Rosna

Julio dijo...

Bonito cuento: resume toda una filosofía de vida.
Un abrazo, Rosna.